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Reseñas de libros

Teoría y práctica teatral

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Autor del libro: E. Vajtángov. (Edición de Jorge Saura)
Madrid: Publicaciones de la ADE, 1997. (Serie: Teoría y Práctica del teatro, nº 13). 440 págs.

Que en España existe un vacío en lo que respecta a la publicación de textos de teoría teatral no es una afirmación nueva. Y como ejemplo claramente significativo, bastaría recordar la ausencia de una edición española de los textos completos del maestro ruso K. Stanislavski, citado en nuestro país a través de traducciones latinoamericanas no siempre fidedignas, y frecuentemente rodeado de exégetas que han filtrado o tamizado su ya universalmente famoso "sistema" en función de sus propias lecturas.

Desde hace varios años, la Asociación de Directores de Escena, a través de su Publicaciones, viene procurando llenar distintos huecos de ese vacío, con la edición de algunos de los textos claves de la historia del teatro mundial. La Dramaturgia de Hamburgo de Lessing o los Textos teóricos de Meyerhold, aparecidos en 1992 y 1993, fueron en ese sentido dos libros emblemáticos por lo que han supuesto para el intento de normalización del conocimiento teatral en nuestro país. Ahora la ADE aporta una nueva pieza clave de este interminable mosaico y presenta este Vajtángov: Teoría y práctica teatral, que incluye los textos teóricos del famoso director ruso.

E. Vajtángov (1883-1922) está considerado como uno de los grandes maestros de la puesta en escena de nuestro siglo. Discípulo de Stanislavski, coetáneo de Meyerhold, compañero del actor y pedagogo Mijail Chejov, Vajtángov conjugó en sus puestas en escena el "sistema" de su maestro junto a instrumentos expresivos de formalización teatral, incorporando elementos del grotesco y del expresionismo. Su aproximación a fórmulas meyerholdianas fue paralela a la inclusión de principios de ruptura manifestados especialmente en sus últimos trabajos, como Hadibuk y La princesa Turandot, títulos que han pasado ya a la historia del teatrao universal, por el tratamiento escénico que Vajtángov les imprimió. Pero su labor no se limitó sólo a la puesta en escena y la pedagogía, sino que también desarrolló la interpretación, compartiendo escenario entre otros con el ya citado Mijail Chejov, del que se encuentran numerosos testimonios en el libro al que nos referimos

La edición que ha realizado Jorge Saura, traduciendo directamente del ruso todos los textos, se estructura en dos partes. La primera supone un recorrido exhaustivo por la vida y actividad teatral de Vajtángov, a través de catorce capítulos, que suelen corresponderse a sus distintas etapas en los Estudios del Teatro del Arte y a sus puestas en escena. A su vez cada uno de los capítulos aparece organizado en tres niveles o tramos de lectura: un primer nivel de carácter biográfico, en el que Saura da cuenta de la situación vital e histórica del creador ruso, desde su nacimiento hasta su muerte prematura, acaecida al poco de realizar el estreno de La princesa Turandot, que se convirtió así en su última puesta en escena; el segundo nivel, está compuesto por los textos del propio Vajtángov, extraidos de sus diarios, cuadernos de dirección y epistolario. Constituyen sin duda el material más jugoso de la edición, por cuanto se descubren en ellos líneas de trabajo y análisis, al tiempo que se revela la personalidad infatigable del director, capaz de ensayar tres puestas en escena de manera simultánea, repartiendo las horas del día hasta la extenuación. El responsable de la edición recoge aquí un material muy diverso, que va desde la reflexión sobre problemas puntuales acaecidos en los ensayos o las dudas a la hora de encarar un nuevo trabajo, hasta textos de carácter mucho más personal, surgidos a veces al hilo del desarrollo de la enfermedad o de pequeñas anécdotas, que configuran también la incidencia de lo cotidiano en la labor artística de Vajtángov. Por último, el tercer tramo de los capítulos recoge los testimonios de la crítica, los actores, directores y distintos colaboradores en torno a cada una de las puestas en escena o trabajos que centran la temática del capítulo en cuestión. Se trata de textos de importancia histórica, por cuanto complementan el conocimiento del trabajo de Vajtángov, y la recepción que éste tuvo en su momento. Con ello, la lectura adopta una visión globalizadora, que unas veces refuerza y otras relativiza la perspectiva interna del director ruso, expresada en el nivel anterior.

Pero para que el recorrido sea completo, Vajtángov: Teoría y práctica teatral presenta una segunda parte compuesta por textos de distintos maestros y teatrólogos rusos, escritos con posterioridad -en ocasiones, muchos años después-, a la muerte de este creador, en los que se analiza la importancia de su trabajo a la luz de la evolución teatral ruso-soviética del siglo XX.  Entre los nombres que firman estos artículos aparecen algunos tan renombrados como los de G. Tostonógov y Boris Zajava, directores soviéticos de esta segunda mitad de siglo.

La edición se complementa con una amplia profusión de notas que permiten situar cada uno de los acontecimientos o figuras del teatro ruso que pueblan la vida y obra de Vajtángov. Es sin duda una información imprescindible, que Jorge Saura brinda con generosidad, para poder valorar muchos de los hechos y escritos del director, desvelando al mismo tiempo la geografía humana y organizativa del panorama teatral de su época. Además, una sucinta colección de fotografías, figurines y proyectos escenográficos ilustran de manera precisa la estética vajtangoviana y su plasmación en las que constituyeron sus principales puestas en escena.

En suma, hay que felicitar una vez más a la ADE por esta iniciativa, y al responsable de la edición, que ha realizado un trabajo minucioso y exhaustivo para permitir al público de habla hispana el acceso a un material históricamente importante y escamoteado hasta ahora  por, entre otras causas, esas carencias que señalábamos al principio. Esperemos que este libro contribuya a situar más justamente el trabajo y la aportación del gran creador escénico de nuestro siglo que fue E.Vajtángov.

 

                                                                                             Federico Martínez Moll

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