Volver al listado de reseñas

Reseñas de libros

El legado de Brecht

Ver la ficha de la publicación

Autor del libro: Juan Antonio Hormigón.
Madrid: Publicaciones de la ADE, 2012. (Serie: Debate, nº 19). 309 págs.

El título de esta colectánea de trabajos diversos, escritos a lo largo de más de treinta años de intensa actividad escénica e investigadora, ya da cuenta de su finalidad última, que no es otra que analizar y comentar el legado posible a día de hoy de uno de los dramaturgos y directores de escena más influyentes de todo el siglo XX.

Hace tan pocos años, todo parecía indicar, en nuestra indigente abundancia, que la obra dramática de autores como Bertolt Brecht (que se situaba en aquello que hemos denominado el paradigma sociocrítico, en tanto al conocimiento le anima una dimensión emancipadora), podía pasar a mejor vida, pues la mayoría aborrecía las ideologías, la historia había claudicado y la estética imperaba en todos los discursos. La modernidad había supuestamente caducado.

Sin embargo, mientras el mundo pensante se aventuraba en juegos autistas de deconstrucción y la clase obrera abandonaba el mono para aspirar a conducir un coche alemán de puro lujo, un capitalismo de espectro y ambición global asomaba con fuerza haciendo estallar burbujas y generando una impensable concentración de capital, pero también elaborando los principios de lo que será gobernanza corporativa, en tanto el concepto de democracia representativa comienza a perder su valor. Jamás la obra de Brecht tuvo más actualidad.

Juan Antonio Hormigón ofrece en el prólogo de este nuevo trabajo, “Quizá necesitemos a Brecht”, argumentos de peso y calado y analogías concluyentes en relación con la actualidad de un conjunto de temáticas que en la obra dramática del dramaturgo alemán nos hablan de las miserias y de la condición humana y del terror que pueden causar y provocar. Pero no es menos importante, nos recuerda, la idea que Brecht nos traslada de un teatro necesario en aquella labor de promoción de un reconocimiento dialéctico, por parte del espectador, de la propia opresión y sumisión, y la labor de los intelectuales y de los creadores en esa puesta en escena del reconocimiento. También resulta importante el reconocimiento de todas aquellas prácticas que aún diciendo no serlo, ni hacerlo, acaban por potenciar el arte culinario que tanto detestaba.

Como decíamos, el volumen es una colectánea de trabajos ya publicados y de otros revisados y ampliados o escritos para la ocasión, y que permiten ofrecer una visión amplia y profunda de lo que fue y es la trayectoria y el pensamiento teatral de Brecht. Comienza con una primera parte titulada “Una nueva forma de hacer teatro”, y Hormigón insiste en esa nueva forma de concebir la creación escénica en todos sus aspectos, pues en efecto con frecuencia se ven puestas en escena de textos de Brecht que en nada se compadecen con esa forma en que Brecht quería ver escenificados sus textos y que en tantas ocasiones acaban abrazando el realismo psicológico, con lo que el texto pierde su razón de ser y se convierte en guión de cine sin plató y sin cámaras. Y entre todos esos aspectos está la relación entre actor y personaje, una teoría de la interpretación que es uno de los ejes centrales en la formulación de una nueva dramática y de un nuevo teatro. Finalmente no podemos olvidar, como recuerda Hormigón, las múltiples rupturas que Brecht propone en relación con la literatura o con el teatro anteriores, rupturas que exigen un concepto nuevo de puesta en escena para promover la idea de desvelamiento y de reconocimiento de lo real.

La segunda parte del volumen nos ofrece una selección de reseñas y crónicas de obras y espectáculos que no han perdido un ápice su vigencia. Entre todas ellas cabe situar la entrevista en la que un joven Hormigón dialoga con Guy de Chambure, en 1966, cuando aquel estudiaba teatro en Nancy y este último trabajaba en el Berliner Ensemble. Tiene un notable interés por cuanto nos permite analizar, junto a los otros trabajos incluidos en esta sección, el proceso de incorporación y de apropiación de la obra Brecht por parte del teatro universitario y/o independiente español, que por aquel entonces nacía. Un proceso del que ya se daba cuenta en aquella otra colectánea suya titulada Teatro, realismo y cultura de masas, publicado en Madrid en 1974 por Cuadernos para el Diálogo. 

Completa el libro, en su tercera parte, un conjunto de escritos en los que Hormigón comenta y recupera sus propias escenificaciones a partir de textos de Brecht, entre los que encontramos La excepción y la regla, Hombre por hombre, o Dansen, además de otras propuestas como Brecht 90 aniversario, de 1988. De nuevo estamos ante un interesante conjunto de textos para analizar el modo en que la mirada del director de escena configura el espectáculo a partir de una hermenéutica textual y contextual de carácter histórico y político.

En todo el volumen encontramos un elevado número de ilustraciones, desde fotografías de espectáculos dirigidos por Brecht hasta bocetos de Caspar Neher o Teo Otto, entre otros, además de algunas fotografías de los espectáculos dirigidos por Hormigón en uno de los cuales contaba con la colaboración de Fabià Puigsever como escenógrafo.

Un volumen muy interesante, necesario y más que recomendable, que acierta a dar una visión profunda e intensa en torno a la obra y a los postulados escénicos de un dramaturgo y director de escena que hoy más que nunca tiene tanto que decir y que decirnos.       

MF Vieites

Volver al listado de reseñas