Volver al listado de reseñas

Reseñas de libros

Círculo de tres

Ver la ficha de la publicación

Autor del libro: Malmierca, Álvaro Ángel. (Prólogo de Juan Antonio Hormigón)
Madrid: Publicaciones de la ADE, 2013. (Serie: Literatura Dramática Iberoamericana, nº 66). 110 págs.

En este volumen, la ADE edita la última obra dramática del uruguayo Álvaro Ángel Malmierca. Círculo de tres transcurre en Sudáfrica justo antes del fin del apartheid, donde dos ex amantes europeos se reencuentran en una finca rural a las afueras de Ciudad del Cabotras cuarenta años separados.

Como es costumbre en las publicaciones de la ADE, el texto se presenta acompañado de los elementos informativos necesarios para la buena comprensión de la obra. En esta ocasión cuenta con el prólogo de Juan Antonio Hormigón, recoge las críticas a las que dio lugar la puesta en escena, y se acompaña de nota biográfica.

Juan Antonio Hormigón ofrece un semblante del dramaturgo y diplomático Álvaro Ángel Malmierca, inscribiendo su trayectoria literaria entre la de otros insignes escritores-diplomáticos. Posteriormente nos encamina hacia la lectura de Círculo de tres desplegando de forma ágil la génesis del texto y el análisis del contexto histórico, el género dramático, el lenguaje, los personajes y el desarrollo de la acción. Un adecuado preámbulo editorial para imbuirnos en el texto dramático.

Círculo de tres se desarrolla en una gran hacienda a las afueras de Ciudad del Cabo en el comienzo del fin del apartheid. La obra toma la forma de una metáfora de lo que el apartheid supuso en Sudáfrica. Este término que significa “separación” en afrikaans,  sirvió para designar la política de segregación racial sudafricana hasta 1990.

Álvaro Malmierca instala la acción en un entorno onírico desde un primer momento, a caballo entre lo real y lo ensoñado. Una anciana Anne-Marie se ha quedado dormida en un sillón y tras despertar repentinamente le cuenta su sueño a su criada negra, Eunice. De este modo conocemos la vieja relación entre las dos mujeres, y la forma tan diferente en la que han afrontado sus vidas. Mientras que Anne-Marie espera que su vida continúe en un perfecto estado de calma y bienestar (“Para que lo sepas, todo va a seguir igual, no hay cambio posible. Mi mundo no puede cambiar... Por lo menos mientras yo esté en él…”), Eunice ansía un cambio definitivo para Sudáfrica: “El mundo va girando, girando y no hace otra cosa que cambiar...”.

El núcleo central de la obra lo constituye el reencuentro de los dos antiguos amantes en torno a la figura ausente del marido y amigo traicionado, Johann Van der Vaar. A lo largo de la velada, Anne-Marie y Henry reconstruyen sus vivencias en común y ajustan las cuentas pendientes. Los cuarenta y un años de vidas separadas se manifiestan como un doloroso trance.

En el desenlace, las dos mujeres encaran el fin de sus días. Los sueños del final del apartheid  empiezan a vislumbrarse. Anne-Marie, blanca francesa, y Eunice (la nereida victoriosa), negra sudafricana, tomarán sus propios caminos.

Malmierca presenta tres personajes bien diferenciados que solo comparten ya la vejez, su pasión por la lectura y la necesidad de zanjar viejas rencillas para afrontar el final de sus vidas. Los ancianos ya no tienen nada que esconder, nada que ocultarse y por tanto utilizan un lenguaje directo y descarnado.

Es destacable la construcción de la atmósfera amenazante, que el autor simboliza con acierto a través del sonido de la naturaleza salvaje y la tormenta, así como en las referencias que los personajes hacen en sus diálogos. Las propuestas musicales para el acompañamiento de la obra, sumergen al lector en nuevas posibilidades de lectura. Esa intertextualidad que nos posibilita hoy viajar en el tiempo y en sus diferentes realidades.

En el desarrollo de la acción, se van desvelando realidades, sospechas y ficciones, al modo de una novela policiaca. La intriga es lo que sostiene la tensión dramática a lo largo del texto. El dramaturgo consigue que entremos en su juego de sueño y de ficción, manteniendo nuestro interés hasta el sorprendente final de la obra.

El estreno de Círculo de tres tuvo lugar el 1 de junio de 2012 en el Teatro del Centro de Montevideo con la dirección de María del Huerto Varela. Supuso un celebrado acontecimiento en la escena uruguaya. Dos veteranos y reconocidos actores, Estela Medina y Roberto Fontana, coincidieron después de sesenta años en un espectáculo teatral, acompañados por la actriz y cantante María Graciela Gularte. La lectura de esta publicación nos hace partícipes además, del placer que disfrutaron los asistentes a las representaciones en Montevideo en las que los espectadores fueron testigos del fascinante duelo entre tres experimentados actores.

Salomé Aguiar Silva

Volver al listado de reseñas