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Reseñas de libros

El egoísta

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Autor del libro: María Rosa Gálvez. (Versión de Juan Antonio Hormigón. Prólogo de René Andioc)
Madrid: Publicaciones de la ADE, 2013. (Serie: Literatura Dramática, nº 82). 170 págs.

La ADE dedica un nuevo volumen a la obra dramática de una de nuestras mejores autoras del siglo XVIII, María Rosa Gálvez. En 1995, la Asociación de Directores ya publicó tres obras de la autora: Safo, Zinda y La familia a la moda, con edición y estudio preliminar del profesor Fernando Doménech.

En esta ocasión se trata de la versión de El egoísta realizada por Juan Antonio Hormigón. La obra fue estrenada por la Compañía Nacional de Teatro Clásico, dentro del ciclo de Dramatizaciones que tuvo lugar en el Teatro Pavón, el tercer día de junio del pasado año. La presentación de El egoísta supone un hito en el repertorio de la Compañía Nacional (CNTC), ya que se trata de la primera producción de una “autora” en el seno de esta institución.

La publicación se abre con un estudio sobre María Rosa Gálvez de René Andioc, nuestro gran investigador del teatro del siglo XVIII recientemente fallecido. La incorporación de su trabajo sobre la autora, es una muestra destacable de su extraordinaria labor en pro de la investigación teatral. Andioc nos presenta la controvertida figura de la autora, María Rosa Gálvez, y su obra. De forma minuciosa, revisa y anota todos los estudios que sobre María Rosa Gálvez se habían escrito con anterioridad, ofreciendo una visión crítica y certera que nos desvela una gran autora cuya obra merece formar parte del repertorio del teatro clásico español.

A continuación, Juan Antonio Hormigón nos regala un documento extraordinario que comprende su análisis del texto, la elaboración de la versión que nos presenta, su propuesta de “puesta en escena” y el proceso de “puesta en pie” de la obra. Para los lectores de la revista de la ADE es habitual acceder a este tipo de escritos a través de las “notas de dirección”. Sin embargo, encontraremos en la exposición de Hormigón, el valor añadido del maestro que organiza su redacción creando una nueva lección de puesta en escena. Elabora su exposición, con la consciencia de participar en la construcción de la memoria de la historia de nuestro teatro. Hormigón describe su trabajo de análisis como la “indagación de una mente oscura”. Revela que tanto la autora como la obra han estado veladas por maledicencias y hechos turbulentos que afectaron a la vida de María Rosa Gálvez y su marido, José Cabrera. El entorno histórico de la autora, los elementos autobiográficos y los temas planteados con espíritu crítico en la obra, hacen que como dice su director “la lectura concreta y contemporánea de El egoísta emane con relativa facilidad del sentido primigenio de la obra”.

El texto se acompaña del boceto del diseño de la escenografía elaborado por Tomás Adrián y de las fotografías del estreno en el Teatro Pavón tomadas por A. Nevado.

La obra nos muestra la sorprendente actualidad de un texto que ha permanecido sin ser representado durante más de doscientos años, desde su publicación en 1804. El egoísta recoge el intento desesperado de una esposa abandonada, Nancy, por recuperar el favor de su marido, Sidney. Nancy se aloja en una fonda de Windsor, en compañía de su hijo Carlos, mientras tramita en Londres un nombramiento oficial para su marido, Milord Sidney, por quien está dispuesta a sacrificar el remanente de su herencia y a tolerar el engaño público sufrido durante años.

El texto nos desvela la terrible personalidad de un “semejante”, carente de la capacidad necesaria para albergar sentimientos de empatía hacia los demás, que se camufla bajo la apariencia de un seductor. Lord Sidney llegará acompañado de Jenny Marvod, su amante, una mujer desenvuelta, que se ocupa de mantenerlo. Descubriremos que es él quien ha organizado el encuentro con su esposa y quien se sirve de sus acompañantes, su amante, su colega Belford y su criado Smith, en la consecución de sus ambiciones. Su relación de dominio sobre quienes le rodean, revela su capacidad para obtener  beneficio de los sentimientos ajenos.  El espectador será testigo del desenmascaramiento de este “engañador” que llegará incluso al asesinato fallido de su esposa.

Pese al descubrimiento del intento de asesinato, Nancy perdonará a su marido. Sin embargo, la autora  propondrá la cárcel como única posibilidad de condena para Sidney,  y sitúa a la justicia por encima de los individuos y sus posibles influencias.

De aquella única función histórica en el Teatro Pavón, nos queda hoy esta publicación de la ADE y el recuerdo entusiasta en la memoria de los asistentes.

Salomé Aguiar Silva

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