Volver al listado de reseñas

Reseñas de libros

Vacas gordas / Jaula de amor

Ver la ficha de la publicación

Autor del libro: Estela Golovchenko / Marianella Morena
Madrid: Publicaciones de la ADE, 2015. (Serie Literatura Dramática Iberoamericana, nº 72). 136 págs.

Desde hace tres años la Asociación de Directores de Escena ha sumado a su serie Literatura Dramática Iberoamericana la publicación de textos de dramaturgos uruguayos, dentro del marco Encuentros sobre Dramaturgia Uruguaya Contemporánea en Madrid. Además, año a año se presentan en Casa de América las lecturas dramatizadas de los textos seleccionados. El evento cuenta con la participación de la Asociación de Directores de Escena de España, el Centro Uruguayo de Madrid, AGADU (Asociación General de Autores del Uruguay) y el INAE (Instituto Nacional de Artes Escénicas) de aquel país.

Uruguay posee una interesante y reconocida trayectoria teatral y como parte privilegiada hay que resaltar a sus dramaturgos. En este caso, festejamos la aparición en nuestro país de estos dos textos teatrales escritos por sendas autoras uruguayas contemporáneas que han demostrado su talento a través de sus trabajos. Ambas suman a su reconocido prestigio internacional, otros aspectos en común, como sus facetas de actrices, pedagogas, dramaturgas, directoras de escena, excelentes conocedoras de la realidad del lugar en que viven y comprometidas con su tiempo.

En los textos de Golovchenko y Morena se aprecia su compromiso social y político mostrándonos situaciones a través de sus personajes que, aunque ubicadas en Fray Bentos o Montevideo, trascienden fronteras para convertirse en temas universales. Porque en cualquier país, en cualquier lugar del mundo encontramos los efectos depredadores de las crisis económicas y sus consecuencias, así como el tema también universal y tremendo de la violencia de género.

Las dramaturgas Estela Golovchenko y Marianella Morena, desde su rica y creativa personalidad nos hacen transitar por los mundos de sus personajes, sumergiéndonos en unos ambientes cargados de emotividad, a través de sus sueños y despertares a la realidad.

Estela Golovchenko, nacida en 1963 en San Javier, Río Negro (Uruguay), se dio a conocer como autora teatral en 2002 con la obra incluida en este volumen; a partir de  ella fueron llegando más de veinte y sumándose en estos años premios de reconocimiento.

Vacas gordases una manera de hablar de que todo el tiempo pasado fue mejor, una forma de pensar en el pasado perdido que se recuerda como un periodo de prosperidad, productividad, sueños de bienestar; en este caso, relacionado con las carnes de exportación. La autora nos sitúa en una ciudad “del interior”, una de esas ciudades a las que en general desde la capital de cualquier país no prestamos suficiente atención porque tenemos la mirada puesta en sitios lejanos… donde creemos que todo es mejor. Fray Bentos, esa ciudad que llegó a considerarse como la cocina del mundo y creyó ser el bastión uruguayo de la revolución industrial, fue durante más de 40 años un lugar de prosperidad, de abundancia... “allí se aprovechaba todo, menos el mugido de las vacas”. Llegaron a trabajar en el frigorífico alrededor de 4500 obreros. La obra transcurre durante la época de las vacas flacas, en una fábrica abandonada que años atrás abasteció de carne y víveres a toda la comarca. En ese espacio dos entrañables personajes juegan, sueñan, se apoyan el uno al otro, también a través de sus juegos cargados de fantasía, se descubren el uno al otro y se transforman en seres que crecen, dejando atrás la infancia que no se recupera jamás.

En la obra destaca la naturalidad y espontaneidad, la forma de acercarnos a las preocupaciones esenciales, pero sobre todo el humor como clave para hacernos adentrar en el texto. Su tono íntimo y su lenguaje cotidiano nos van acercando, acompañados por esos dos personajes que son hermanos y que las circunstancias de la vida han dejado huérfanos. La relación de los hermanos Michino y Renata está marcada por su soledad y miseria, sin embargo sobrellevan la situación y pueden sacar provecho de ella entrando en un juego donde la fantasía cumple un rol fundamental; la ingenuidad y ternura de estos personajes, su complicidad y amor, su apoyo mutuos y el deseo de vivir les llevan a crear historias dando un sentido a sus vidas.

El robo de la vaca es el pretexto para mostrarnos situaciones que han pasado y que siguen de actualidad, como la corrupción. Tanto el lector como el espectador sienten a medida que avanza la historia una sensación de identificación, de solidaridad con los hermanos y brotan sin pensar, sonrisas y risas ante sus historias fantásticas. Los personajes son reflejo de las circunstancias de tantos jóvenes en tantos países y es muy clarificadora la frase de Renata al decir, “Hay veces que uno anda deseando creer en algo, aunque sea mentira, pa! Conformarse, pa! Hacerse el bocho con algo, si no parece que la vida no tiene gracia”,

Por su parte, Marianella Morena, que nació en Sarandí Grande, Florida-Uruguay en 1968, ha dirigido más de 20 espectáculos teatrales de los cuales 16 son textos propios. Ha sido premiada en varios países y su actitud comprometida, luchadora y provocadora desde el punto de vista artístico, le lleva constantemente a investigar desde la época clásica a nuestros días; viajera incansable, lleva sus espectáculos cruzando fronteras por tierra, mar y aire y si los vientos son propicios va acompañada por los integrantes de su compañía.

Jaula de amoraborda el tema de la violencia de género, en una situación circular donde el sometimiento y una relación enfermiza muestran desde el inicio su nefasto final. Aunque sabemos que es una ficción, sus personajes pasan a ser de absoluta actualidad y no porque ante estos hechos deleznables no existieran anteriormente sino porque no se daban a conocer. En la historia de Juan y María, desde el lugar de lectores o espectadores nos convertimos una vez más en testigos de un ambiente opresivo. Juan es un profesional prestigioso y María una señora de su casa, atenta a sus funciones de esposa, pero encerrada no solo en una casa, sino en su habitación (ya que la obra se desarrolla en el dormitorio), que poco a poco va creando un mundo de invisibilidad. Los personajes presentan una serie de traumas que no son capaces de resolver. A pesar de que María intenta en más de una oportunidad abandonarle, no puede hacerlo. El círculo continúa entre los celos, miedos y el amor. ¿Amor? ¿Eso es amor, dependencia o la búsqueda de una muerte sentenciada? Quizás sea un grito de auxilio que la sociedad debería escuchar.

Lucila Maquieira

Volver al listado de reseñas