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Reseñas de libros

Maaria Blomma; ¡No lo saques! o Cómo domesticar a la vieja / Amorosas decepciones en el amor / La noche de cemento

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Autor del libro: Jussi Kylatäsku / Pirko Saisio / Jouko Turkka y Juha Turkka. (Traducción de Maritza Núñez)
Madrid: Publicaciones de la ADE, 2004. (Serie: Literatura dramática, nº 64). 256 págs.

A lo largo de los últimos años, las Publicaciones de la ADE han editado una sugerente nómina de títulos de la dramaturgia finlandesa, que ha servido para presentar a los lectores de lengua española a los autores más representativos de aquel país en el último siglo: desde el “clasicismo” de Minna Canth, y las generaciones intermedias encarnadas por Hella Wuolijoki y Mika Waltari, hasta la cercana contemporaneidad de Paavo Haavikko. El cuarto volumen de esta serie, que es el que ahora se presenta, incluye cuatro obras pertenecientes a lo que puede considerarse el “teatro actual finlandés”, completando así este panorama general.

El libro se abre con dos obras de Jussi Kylätasku, de quien la revista ADE-Teatro (nº 72-73) ya había publicado en 1998 su obra más conocida: Runar y Kylliki, la historia de un crimen sexual instigado por una sociedad hipócrita y puritana. Ahora se presenta en castellano otro de sus textos emblemáticos, Maaría Blomma (1980), considerado como un “clásico moderno” del teatro finlandés. Escrito con una evidente formalización “brechtiana”, Kylätasku aborda la angustia espiritual del hombre a través de la figura de una predicadora, capaz de devolver las ganas de vivir a los desesperados, pero también de estafar a la gente en su propio beneficio. Maaria, poseedora de una enorme energía que transmite en forma de “milagros”, sólo cree en la capacidad de los individuos, pero se convierte en víctima de sí misma al no poder salvar el mundo. En el fondo de la obra anida no sólo un debate de tipo social, evidente en el caso de la contraposición Ciencia/Fe que se expresa a través del personaje de la doctora Martta (dispuesta a comprobar la veracidad de las curaciones, pero enferma ella misma y necesitada del “poder” de Maaria); sino que también subyace un tema filosófico-político: la necesidad de sanar a la sociedad mediante el fortalecimiento de la democracia y no mediante la droga espiritual que encarna la protagonista (y es interesante señalar que tales planteamientos surjan, en un arriesgado ejercicio de dialéctica, en boca de un mutilado de guerra, alcohólico al borde de una crisis, en una escena que abre la puerta a la existencia de lo diabólico). Por supuesto, Kylätasku deja abiertas tales cuestiones a la reflexión del público en este drama rico en aristas y facetas que permite múltiples lecturas.

Muy distinta es ¡No lo saques! o Cómo domesticar a la vieja (1988), obra enmarcada en el ámbito familiar y fuerte estilística grotesca. La relación entre una anciana jorobada y su hijo homosexual, quien se presenta en casa el día de su cumpleaños con su novio, dispuesto a iniciar una nueva etapa de convivencia, da pie a un drama en el que el símbolo del sufrimiento -la joroba y el cuchillo que el hijo clava una y otra vez en ella- es visto con distancia irónica, filmado por la cámara de vídeo del novio. Se trata de un juego de sadomasoquismo, en el que los tres peculiares personajes entretejen una inestable y retorcida relación, marcada por la violencia y el sentimiento de culpabilidad. En ella, los papeles de “víctima” y “verdugo” son intercambiables, sin que el trágico y absurdo final, en forma de suicidio y asesinato, signifique una toma de postura del autor.

También La noche de cemento (1982) de Pirko Saisio se configura como un drama familiar, puesto en relación esta vez con el ambiente social de los desfavorecidos. Simo, un adolescente que vive con su madre soltera y con un hermano mayor delincuente, al que admira, se enfrenta al mundo como a una amenaza. La madre vive atrapada en sus sueños de juventud, el hermano está punto de entrar en la cárcel para cumplir condena. El "cemento" del título se va fraguando alrededor de Simo, como un destino del que cada vez es más difícil huir. Y así, el muchacho camina, sin referentes, hacia su propia destrucción, que le llegará al asesinar a un vecino que él percibe con ambiguas intenciones. Se trata de una obra de gran dureza pero también impregnada de un fuerte aliento poético, que la autora integra a través de los sueños y visiones oníricas de sus personajes.

El volumen concluye con una obra esencialmente metateatral:Amorosas decepciones en el amor (1996), escrita por Jouko Turkka en colaboración con su hijo Juha, cuyo argumento avanza a medida que lo recrean los personajes: una actriz de mediana edad se rebela ante las exigencias del director -el propio Turkka- para que interprete a la directora de un importante diario matutino, que se enamorará de un joven, dispuesta a sacrificar su carrera. Este joven es el filósofo más joven de Finlandia, convertido en una rutilante “estrella” del pensamiento actual, que a su vez es pretendido también por un sargento y una joven. Todo ello da pie a un extenso cúmulo de situaciones y temáticas, en las que se conjugan el amor, la locura, la ironía y por supuesto la política. La ficción de la ficción, la realidad y la apariencia, el teatro dentro del teatro son las claves de esta obra que  tiene algo de “alternativo”, de obra escrita a pie de escenario, en la que la participación de los actores en la creación global se adivina definitiva.

Alejandro Alonso

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