Nº 1 «LAS COLUMNAS DE HÉRCULES» de Luis Araquistain.
Introducción de Jesús Rubio Jiménez. Madrid, 2009; 358 pgs.
ISBN: 978-84-92639-01-4. 18€
La vida de Modesto Escudero, un mediocre periodista en busca de fortuna en el Madrid de 1920, cambia radicalmente cuando conoce a don Herculano Cacodoro, un hombre de negocios que busca un agente de prensa para promover sus proyectos, en particular un vigorizante sexual que ha bautizado como “píldoras herculinas”. Escudero, medio en serio, medio en broma, decide embarcarse en la aventura, pero amplía su horizonte y propone a don Herculano crear un periódico con el que dar publicidad a su producto y transmitir sus mensajes a la sociedad española. Cuando el empresario descubre las posibilidades no sólo de lucro, sino de triunfo político y social, se lanza a la fundación de El Orden, la nueva cabecera con la que irá adueñándose poco a poco de la opinión pública del país.
Las columnas de Hércules, «farsa novelesca» editada en 1921, es una de las numerosas fábulas regeneracionistas que se fueron publicando en España tras el desastre del 98. Con ella, Luis Araquistain se propuso mostrar las miserias de la vida política y literaria española a través de unos personajes amorales y grotescos, algunos de los cuales encontrarían después nueva sustancia en el esperpento de Valle-Inclán ¿Para cuándo son las reclamaciones diplomáticas?
Nº 1 «UN OTOÑO EN VENECIA » de Juan Antonio Hormigón. Prólogo de René Andioc. Madrid, 2010; 610 pgs.
ISBN: 978-84-92639-05-2. 18€
En octubre de 1794, Leandro Fernández de Moratín llega a Venecia, dispuesto a hacer escala en su largo periplo por Europa. No tardará en verse envuelto en un complejo entramado de intereses, lances e intrigas, que discurren bajo la apariencia de cotidianidad reflejada en las tranquilas aguas de la República de la Serenísima.
Un paisaje humano de políticos, periodistas, jesuitas expulsos, artistas, conspiradores, científicos, espías, literatos, libreros anticuarios, eruditos y hombres de negocios, rodeará a Leandro en los meses siguientes y le forzará a sortear diferentes aventuras. Pero también la embriagadora belleza de las callejas, los teatros y el arte de Venecia conformarán la antesala de otros placeres y zozobras, a los que no serán ajenos los encantos de la Embajadora del reino de España y los sensuales saberes de la danzarina Angélica Incontri.
Juan Antonio Hormigón, experto conocedor de la figura y la obra de Moratín, de quien ha llevado a escena El barón y La mojigata, teje con mano diestra e inteligente complicidad una ficción novelesca de ecos dieciochescos, en la que “en ocasiones puede parecer que lo histórico es fabulación y que lo fabulado es histórico”.





