Índice de reseñas
Leñero Franco, Estela: Voces de teatro en México a fin de milenio.
México: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Dirección General de Comunicación Social y Dirección General de Publicaciones, 2004.
Estela Leñero, autora, directora, periodista, antropóloga... nos presenta en Voces de teatro en México a fin de milenio una mirada analítica, crítica y reflexiva de una parte del teatro realizado durante la década de los noventa en México, para ello se sirve de la compilación de textos escritos y publicados en diferente medios de prensa escrita durante ese periodo, entre los que se encuentra la propia revista ADE-Teatro.
Un profundo amor al teatro, capacidad de síntesis, rigor crítico y una cuidada expresión escrita, capaz de contagiar y transmitir su emoción ante la creación escénica, subyacen en estos textos, que dejan entrever el perfil de una mujer conocedora de la carpintería teatral, tanto a nivel dramatúrgico como escénico, con manifiesto respeto a la creación teatral en el más amplio sentido de la palabra y que entabla en ocasiones un diálogo directo con el lector al hacerle copartícipe de su curiosidad e interrogantes.
“Voces de..” se presenta dividido en cuatro bloques que encierran cuatro estilos periodísticos diversos: entrevistas, reseñas, crónicas y ensayos:
Huellas efímeras
Bajo este título se presenta el primer apartado, compuesto por un total de treinta y tres entrevistas, confeccionadas a partir de estrenos o proyectos realizados en México por compañías y autores originarios en su mayoría. En estas entrevistas se ven reflejadas la búsqueda, investigación, inquietud y diversidad de los diferentes protagonistas del proceso creativo, que han confeccionado una parte del panorama teatral mexicano de esta última década. Así tenemos por ejemplo:
La búsqueda de nuevos espacios escénicos en Alicia, adaptación de la obra de Dario Fo, dirigida por José Acosta e interpretada por Teresa Rábago, realizada en un sótano de una vieja casa.
Investigación sobre figuras importantes de la cultura mexicana como Salvador Novo (el Wilde mexicano) en De Novo amante, escrita y dirigida por Gonzalo Valdés, o como el cineasta Pedro Infante en ¡Ahí viene Pedro Infante, que cante, que cante! de Germán Castillo.
La tragedia, el drama o conflictos originados por acontecimientos de la historia reciente, también dejan su huella en estas páginas, El viaje de los cantores trata sobre un acontecimiento ocurrido en 1987, cuando dieciocho mexicanos murieron asfixiados en un vagón de tren al intentar pasar ilegalmente a Estados Unidos. También en El contrabando, de Hugo Rascón Banda, donde tres personajes femeninos muestran la historia de Santa Rosa de Lima de Uruach, Chihuahua en la actualidad cargada de tropas americanas, niños con metralleta, y policías conviviendo con narcotraficantes.
La historia pasada se refleja en obras como Casa de Comedias, escrita y dirigida por Arturo Sastré, que elige como tema la traición de Guauhtémoc. ...Es más laberinto, de Mauricio Jiménez, espectáculo sobre el siglo XVII que tiene a Sor Juana Inés de la Cruz como eje, y todo el rumor social, político y religioso de la época circundando, o La noche de Hernán Cortés, de Vicente Leñero dirigida por Luis de Tavira.
Las creaciones compartidas también tienen sus espacio, muestra de ello son El regreso de la diosa, de Lorena Maza y Consuelo Garrido, donde los sueños se convierten en fuente de autoconocimiento, oFausto, codirigido por Mario Espinosa y Sergio Vela.
Dentro de este caleidoscopio teatral también podemos encontrarnos con entrevistas realizadas entorno a obras como En el cuerpo transcurre el espectáculo de nuestra vida, una reflexión sobre el teatro de objetos realizada por Juan José Barreiro. Bajen la voz, de Jaime Chabaud, sobre los sentimientos de las mujeres. Sexo, pudor y lágrimas, escrita y dirigida por Antonio Serrano, que habla de la condición humana a través del sexo. La séptima morada, escrita y dirigida por Luis de Tavira, viaje hacia el interior del alma, entendida como laberinto de ficciones dramáticas o una versión de Electra en Secretos familiares, de Héctor Mendoza, y por qué no, para cerrar el bloque, un drama íntimo de contexto social La casa del español, de Hugo Rascón Banda, dirigida por Enrique Pineda, que muestra el encuentro de dos mundos, el indígena y el europeo.
Donde los pies pasan volando
Segundo bloque, está compuesto por un total de treinta y seis reseñas recogidas mayormente de su colaboración con La jornada semanal y El Nacional, muchas de ellas pertenecientes al marco de los festivales: II, III y IV Ciudad de México, XIX y XXII Internacional Cervantino y II de Teatro en Colombia.
En esta ocasión nos encontramos con una representación internacional de las artes escénicas en su gran variedad: teatro, danza, danza-teatro, performance... que formaron parte de la programación de los festivales citados durante esos años. Aquí nos encontramos títulos como: De la mañana a la media noche, de George Kaiser, No me olvides, de Philippe Genty, Los claveles, de Pina Bausch, ¡Ey familia!, de Ludwing y Lücker, Enemigos de clase, de Nigel Willians, La prisión, de Kennet H. Brown, Exhibición, de Luis Mario Moncada, El dormitorio y El bosque, del canadiense Gilles Maheau, la puesta en escena de Ubú rey por Cía. Jozsef de Hungría, Yepeto, de Roberto Cossa, dirigida por Omar Grasso, Extrarradios, de Steve Graset, Un orgasmo adulto escapo de zoológico, de la brasileña Denise Stoklos, Siempre las mismas mentiras, de Win Vandeskeybus, etc, etc.
Haciendo Memoria
Un total de nueve artículos conforman este apartado que arranca con “Después de Beckett, todo es posible”, homenaje a éste autor -al mes de su fallecimiento en diciembre 89- reflexionando sobre su obra, y personajes. Otro homenaje es “De qué manera te olvido". En memoria del dramaturgo Jesús González Dávila en el primer aniversario de su muerte.
Dos crónicas: “Hacia una política cultural de los jóvenes” sobre la necesidades, problemas y soluciones para que los nuevos creadores realicen y difundan su quehacer cultural y artístico y “¿Por dónde sí y por dónde no?”, título de dos mesas redondas, donde se debatió y reflexionó sobre la situación y el porvenir del teatro mexicano.
Un ensayo “El espacio escénico y la experimentación en la escritura dramática”, donde plantea la necesidad de desarrollar una creación no necesariamente sometida a pautas establecidas, capaz de establecer nuevos lenguajes y formas, dentro de la dramaturgia contemporánea en México.
Notas de un taller “La construcción de la forma. Bitácora de viaje con Eugenio Barba”. Una alegoría sobre la investigación teatral: “Penélope no se queda en casa”.
Entrando en el capítulo de investigación sobre la participación de la mujer en el teatro mexicano, aparecen los dos últimos ensayos “Nuestras abuelas, nuestras madres y nuestras hermanas dramaturgas” (recogido en la revista ADE-Teatro, abril/junio 2002) y “Divas, empresarias, autoras, directoras teatrales del XX".
Personas / Personajes
Nos acercamos al final, de nuevo en este bloque Leñero retoma la entrevista para hacer hablar a actrices o directoras como: María Rojo, Angelina Peláez, Delia Casanova, Monserrat Ontiveros y Arcelia Ramírez o las integrantes de “Máscara” que en 1983 se constituyeron como el primer grupo de teatro colombiano de mujeres, o “Las gaviotas” en México en 1989. El colombiano Enrique Buenaventura y Aikardo Bonilla, también encuentran su espacio en estas páginas cuando hace referencia al Teatro Experimental de Cali (TEC) y lo que ha venido en llamarse la creación del absurdo latinoamericano. El rastro de la cultura maya deja su huella en Sna Jtz´ Ibajom, sociedad de escritores trilingües, actores y artesanos... cuyo objetivo principal es el rescate, preservación, fomento y divulgación de los valores de dicha cultura, de la cual son directos descendientes los pueblos indígenas tzetzales y tzotziles de los Altos de Chiapas.
El trabajo de Estela Leñero se convierte en un interesante estímulo para aproximarnos a descubrir las diferentes caras de una realidad teatral mexicana, al mismo tiempo que nos sirve de punto de reflexión sobre muy diversas y peculiares formas de crear y comprender el hecho escénico. Les dejo con las palabras de la autora que cierran este libro:
“...el dramaturgo quiere comprobar si funciona que uno sean dos o cinco sean uno. Se le hace imprescindible entrar en la cadena del proceso de montaje, que sus ideas se concreten y vivan los problemas de convertirse en realidad. Que su propuesta se vuelva experiencia escénica y llegue al espectador, su fin último y definitivo. Así sabrá la verdad. Sólo en la verificción escénica, la dramaturgia mexicana crecerá y dentro de la pluralidad, los mexicanos podremos vernos reflejados.”
Rosa Briones
