Índice de reseñas
VR / RV. Las mentiras de Eva.
Pablo, Eladio de.
El Entrego: Oris Teatro, 2002. (Col. Deux ex Machina Teatro, nº 16). 87 págs.
Premio Corvera de monólogos teatrales.
Comentario:
Con VR / RV Eladio de Pablo obtiene, por segunda vez, el premio de monólogos de Corvera.
"Yo creo que hay muchos escritores, demasiados, flores de invernadero del mercado, o frutos de su desmedida vanidad, que no tienen nada que decir; sólo son usados por la palabra mostrenca para que ésta diga a su través lo que va a decir de cualquier manera. Son escritores prescindibles, innecesarios, ventosidades de la gran fábrica de producir palabrería e inanidad. Y las palabras como es lógico, les chulean.
Yo temo ser uno de esos escritores y por eso trato de retorcerle el cuello a las palabras, de oírlas chillar, como aconsejaba Octavio Paz."
De grito, de esos chillidos a los que alude el autor, se encuentran inundadas, las dos obras que se presentan en este libro. Su escritura, no deja lugar a la duda, es una escritura comprometida, que difícilmente pasa o deja indiferente ante esas, como el propio autor escribe, "...ganas de vomitar, que es la reacción espontánea que produce mirar a tu alrededor e incluso no pocas veces dentro de ti mismo". Es lo que subyace en la descarnada y aluciante confesión de VR / RV a la que asistimos como testigos mudos, al igual que ese supuesto interlocutor, que tan sólo manifiesta su presencia a través de la agresión que poco a poco va habitando el cuerpo del joven protagonista. La palabra, en ningún momento inocente, se convierte en arma letal. A través de ella transitamos por diferentes paisajes de rabia que rompen tanto el anonimato del protagonista como hacen estallar por los aires la posibilidad de que exista cualquier tipo de esperanza al uso: "...la negación de la justicia poética. El espectador debe percibir, en cada final de mis obras, que mis personajes siguen tan jodidos como al principio, que el esperado premio a los buenos y castigo a los malos, o no existe, porque quién nos dice quienes son los unos y los otros, o, si existe, es una broma pesada, un sarcasmo, una salida en falso, que deja las cosas tan mal o peor de como estaban al principio."
La tragedia está servida y el Joven parece tener la obligación de vivir disfrutándola, convertirse en héroe, dejar de ser ese pobre sujeto en manos de un destino despiadado contra el cual lucha inútilmente para que no acontezca. Al contrario, el nuevo Dejota (director de juego) favorece la tragedia y se dirige hacia ella como quien está a punto de alcanzar el gran premio. Él es el único artífice de su destrucción.
La familia como cobijo o espacio protector no existe, los lazos de sangre llevan tatuados las palabras: culpable y transparente. Culpable, ante la imposibilidad de crear ningún vínculo más allá del destrozo que nueve meses de gestación originan a un cuerpo. Culpable, por venir al mundo sin un manual de instrucciones con el que comprenderte.
"Joven.- ...siempre parece estar pidiendo perdón por no saber qué hacer contigo cómo tratarte de qué modo satisfacer la indestructible voracidad que supone en ti... descubre en la cunita de su primer hijo un extraño artefacto al que le falta el manual de instrucciones un artilugio con patas y manos y boca que ella tiene que conectarse periódicamente a los pezones..."
Transparente, porque no importa cómo seas, ellos van a ver lo que quieran: "a los quince años te crees que eres real pero no eres más que un filtro insignificante, un lugar de paso, un agujero por el que los demás se asoman y ven lo que quieren ver nada más que lo que les sale del puto forro de las narices ver tío".
Ver como alguien que se te parece salta por los aires al ser atropellado, acercarte a robarle la cartera y salir ileso ante una multitud que espera lincharte, por el simple hecho de parecerte al cadáver, es el punto de arranque de este juego que dinamita las fronteras entre la vida real y la realidad virtual VR / RV :
"me das lástima porque creo que nunca has vivido la alucinante sensación de poder que se experimenta jugando exponiéndolo todo en el juego es es es como si traspasaras una barrera como si entraras en otra dimensión" .
La partida está comenzada lo único que no se perdona es no participar.
En Las mentiras de Eva , el salón de una casa abandonada abre las puertas a dos mujeres. La identidad de Eva irá cambiando a lo largo de la obra convirtiéndose por momentos en silueta universal de muchas mujeres que, como ella, habitan una misma palabra.
"Eva.- Toda Palabra es un pequeño precipicio por el que a veces las personas nos despeñamos. "Esposa", "amante", "madre"..."
La mujer joven irá acoplándose a diferentes perfiles, según el delirio de Eva: Hija, inspectora, doctora... sin llegar a descubrirnos con certeza cual de todos le pertenece o si por el contrario en ella se funden todos, o ninguno.
El espacio deshabitado comienza a poblarse de historias que intentan reconstruir la memoria de un pasado cargado de mentiras y crímenes.
"Miedo a la palabra, un miedo supersticioso, como todos los que acostumbráis a vivir de la mentira. Y la mentira está hecha de silencios, es un silencio pegajoso que inmoviliza y aturde."
Eva va armando poco a poco el laberinto de sus recuerdos, obligada por la insistencia de la Joven que intenta descubrir la verdad. El alcohol, compañero de viaje, ayuda a Eva a adentrarse por los pasadizos del recuerdo y la invención, donde habitan personajes ausentes que ya nunca podrán dejarla como Delia, que abandonó su cuerpo para poder escapar con su espíritu, o Mírian, especie de alter ego, que encierra en sí a la puta, compañera, amiga, amante... Los límites físicos saltan en pedazos ante la angustia y la demencia, convirtiendo al otro en lo que necesito.
Las mentiras de Eva es la historia de una mujer que vivió unida a una ausencia y se precipitó por las palabras esposa, madre, amante, sintiendo la necesidad de ser rescatada de su propio hogar, de su propio cuerpo... de una mujer despojada de memoria, a la que tan sólo le queda la palabra y... El resto, les dejo el placer de descubrirlo.
Enhorabuena por el premio.
Rosa Briones
