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Introducción ás grandes Teorías do teatro.
Roubine, Jean Jacques
(Traducido del francés por Xoán Manuel Garrido Vilariño.)
Vigo:Editorial Galaxia, Biblioteca de Teatro, 2002. 267 páginas.
Comentario:
Este ensayo inaugura la colección "Biblioteca de teatro" de la editorial Galaxia apoyada por el Instituto Gallego de las Artes Escénicas y Musicales, en la que se publicarán aquellas obras que han de contribuir a la creación de un corpus de textos teóricos de conocimiento imprescindible para la formación teatral específica en una futura, y esperemos que no muy lejana, Escuela Superior de Arte Dramático de Galicia.
El hecho de que el primer texto de la colección sea una traducción es una demostración palpable de la importancia de las traducciones en la evolución de las culturas y en la historia de la humanidad. Su papel no se reduce a la difusión de estéticas más o menos familiares que provienen de otras culturas por la vía de las traducciones literarias, las más visibles y reconocidas. Su función fundamental radica en la difusión del saber humano perteneciente a cualquier ámbito del conocimiento. Hay que felicitarse, por tanto, de que esta obra de un autor del prestigio de Roubine esté al alcance de los lectores gallegos, relacionados o no con las artes escénicas, más aún si tenemos en cuenta que es la única traducción disponible hasta el momento en las diversas lenguas de la Península.
Jean-Jacques Roubine es uno de los más conocidos especialistas de teatro en Francia. Publicó numerosos artículos en volúmenes colectivos sobre la Historia del Teatro francés además de varias monografías individuales, entre las que podemos destacar Théâtre et mise en scène 1880-1980 (1980) o L'art du comédien (1985), traducido este último al portugués. Sus libros se incluyen en las bibliografías de los programas de los estudios de artes escénicas en Francia, Brasil o Portugal, al lado de nombres como el director teatral Peter Brook, o de otros teóricos como Patrice Pavis.
Roubine estudia el fenómeno teatral no tanto desde el punto de vista filológico, es decir, centrado en el texto exclusivamente, sino que atiende muy especialmente todos aquellos aspectos que lo caracterizan y lo conforman en tanto que espectáculo y creación sólo dotado de sentido en la representación ante el público. Hablamos de aspectos tan importantes como la puesta en escena, la dirección de actores, o la función social del teatro en una época dada. Tales son algunos de los elementos a partir de los que se construyen las diferentes "teorías" del teatro, ya que esa es la noción de teoría manejada por Roubine; teorías que aparecen reflejadas en las diferentes concepciones y estéticas que se han sucedido a lo largo de los pasados siglos.
Sin embargo, no pretende ofrecer este ensayo una panorámica de las teorías de diferentes tradiciones teatrales como se podría deducir del título del texto. Lo que el lector encontrará es un recuento de las poéticas teatrales francesas desde el siglo XVII, en que Roubine sitúa el comienzo del teatro moderno en Francia, hasta la actualidad.
Con un lenguaje carente de conceptos teóricos abstrusos, que es muy de agradecer, se va narrando cómo, según las poéticas dominantes, se transformaron y evolucionaron conceptos centrales de la dramaturgia, sobre los que autores y críticos teatrales vuelven y polemizan una y otra vez: la verosimilitud, la noción de realidad, la imitación de la naturaleza por el arte, el género canónico, la temática más adecuada para los fines que se le pretenden al teatro, etc. Todo ello sin olvidar que son las ideologías dominantes y las evoluciones sociales las que explican en buena medida los cambios estéticos, las prácticas teatrales y los medios para lograr la función pretendida. Así, por ejemplo, en el siglo XVIII, dominado por la poética aristotélica, la tragedia de temática mitológica o vagamente histórica permite respetar la regla de las tres unidades sin renunciar a la verosimilitud. El siglo XIX, sin embargo, en nombre del realismo, conocerá el drama burgués, lacrimógeno, espejo de una burguesía emergente tras la Revolución. Ya en el siglo XX, la consideración del teatro como educador de masas posibilita la aparición de instituciones, como por ejemplo el Festival de Aviñón, destinado a grandes públicos, o la creación por parte del Estado francés del TNP (Teatro Nacional Popular).
Se explica además el interés creciente de los dramaturgos por cuestiones relativas a la representación, concretamente por la interpretación, la escenificación o la dirección de escena, lo que supondrá la incorporación definitiva a las teorías teatrales de las funciones del actor, o de la importancia de la escenografía, convirtiendo el texto en una parte más del fenómeno espectacular. El ensayo se cierra con un extenso capítulo titulado "Las seis tentaciones del teatro" donde se hace una interesante reflexión sobre la dicotomía existente en el teatro actual entre la primacía de los textos o la de la puesta en escena.
Habría que señalar, finalmente, la inclusión de una cronología, que permite situar la representación de determinadas obras, la aparición de textos teóricos de referencia, así como de cualquier otro acontecimiento relevante para la Historia del Teatro en Francia. Cuenta también con una bibliografía específica para cada capítulo, así como otra más general. Se agradece que venga completada con una útil indicación de las traducciones existentes en gallego o, en su defecto, en castellano.
Susana Cruces Colado
