Índice de reseñas
Planificación, producción y promoción teatral.
Valentín-Gamazo, Teresa y Navarro de Luis, Grego
Sevilla: Junta de Andalucía, 2005. (Colección Cuadernos Escénicos, nº 11). 102 páginas.
Comentario:
Las autoras, Teresa Valentín-Gamazo y Grego Navarro,
tienen una dilatada experiencia en materia de gestión escénica,
como lo prueba su larga trayectoria en ámbitos tales como el Centro
de Tecnología del Espectáculo, la Red de Teatros Públicos,
etc. Y su libro lo refleja desde la primera línea.
Texto de manifiesta intención práctica, de estilo literario
conciso, exacto y casi telegráfico, que interpela al lector mediante
el uso directo del tuteo -buscando así seguramente la complicidad
y la tranquilidad de quien se aproxima quizá por vez primera y con
cierto reparo a las labores de gestión-, constituye un recorrido
lleno de utilidad por las diversas fases en las que se dividen los tres
momentos fundamentales del proceso de gestación y explotación
de un espectáculo: la planificación, la producción
y la promoción teatral.
El marcado pragmatismo de esta especie de "guía para la acción"
y la ausencia en ella de cualquier tipo de pretensión teórica
pueden hacer que pasen desapercibidos algunos detalles sintomáticos
que, además de su minuciosa y ordenada descripción de las
diferentes acciones que integran la gestión escénica en cada
uno de esos momentos, la alejan positivamente de los manuales al uso.
Uno de ellos es que las autoras dediquen prácticamente el mismo cuidado
y extensión a las tareas de planificación y promoción,
que a las de producción y distribución, cuando lo habitual
es que las primeras resulten frecuentemente descuidadas en otros trabajos
de parecida naturaleza, como si fueran elementos periféricos y no
esenciales de la función del gestor escénico.
Otro, que no falten casi nunca en su texto los argumentos que justifican
o dan sentido a la realización de determinadas tareas de gestión,
cuando es frecuente que en otros libros de este tipo se emitan consejos
o directrices de manera absoluta y categórica, como quien receta
un analgésico para el dolor de cabeza.
Y otro más: que sus páginas respiren entre líneas,
pero de manera clara y acusada, lo que podríamos calificar de una
ética de la profesión escénica. Plantear como criterio
básico que es imprescindible un equilibrio entre los requisitos artísticos
de un espectáculo y los recursos materiales disponibles; o que es
indispensable un cuidadoso análisis previo de las razones, objetivos
y estrategias del proyecto escénico en cuestión; o que resulta
irrenunciable un detallado estudio y segmentación del público,
así como una evaluación crítica de los resultados finales
del proyecto son, entre otros muchos, algunos ejemplos de esta actitud.
En este sentido, las autoras no sólo han logrado elaborar un libro
de gran utilidad para quienes se acercan a la gestión escénica,
la ejercen o desean conocer sus conceptos esenciales, sino también
transmitir que ésta exige un planteamiento profesional riguroso,
ajeno a toda improvisación o frivolidad, y basado en el ejercicio
sistemático de la eficiencia y del sentido común.
Alberto Fernández Torres
